Aminattou: la dignidad saharaui

Aquest article es publicava dimecres, 2 de desembre, en diferents mitjans, Publico i Facebook. Molt interessant:
Aminattou Haidar es el símbolo de la dignidad y la tenacidad de un pueblo pacífico y solidario. De un pueblo traicionado por la dictadura franquista, que el 14 de noviembre de 1975, tras la invasión militar marroquí del Sáhara Occidental, cedió la administración de este territorio a Mauritania y Marruecos. Hacía sólo un mes que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya había rechazado las pretensiones anexionistas de Nuakchot y Rabat y reafirmado que, en virtud de la Resolución 1.514 (XV) de 1960 de las Naciones Unidas, el pueblo saharaui tenía derecho a la autodeterminación.

En 1976 empezó la guerra entre el Frente Polisario y Marruecos. La brutal violencia desplegada por el régimen de Hassan II, con bombardeos de napalm sobre los civiles, desplazó a una gran parte de la población saharaui hacia los actuales campamentos de refugiados en el desierto de Tinduf, en la Hamada argelina. El 6 de septiembre de 1991 se produjo el alto el fuego y ambas partes aceptaron la propuesta de Naciones Unidas de celebrar el referéndum de autodeterminación el 26 de enero de 1992. Pero durante años Rabat ha maniobrado con éxito para posponer una y otra vez esta consulta a través de la farragosa discusión sobre la composición del censo y en la última década ha planteado opciones alternativas que se apartan de la legalidad internacional y han sido rechazadas por Naciones Unidas. Mientras tanto, Marruecos y varias empresas extranjeras (entre ellas algunas españolas) expolian los valiosos recursos naturales de este territorio, como el fosfato, el petróleo, el gas natural, el hierro, el uranio o la pesca que ofrece sus 1.600 kilómetros de litoral.

En todo este tiempo la política de los sucesivos gobiernos de la España democrática se asemeja demasiado a la traición de la dictadura franquista. Ninguno de ellos ha asumido el papel de “potencia descolonizadora” que nos otorga la legalidad internacional sobre la antigua provincia, al contrario, han privilegiado las relaciones con Marruecos: inicialmente, por los acuerdos de pesca y hoy por el papel de gendarme de Rabat en la contención de las migraciones y por la protección de las importantes inversiones de las empresas españolas.

“El Gobierno de Zapatero cierra los ojos ante el sufrimiento del pueblo saharaui. Con su silencio tolera las violaciones de los derechos humanos y permite que nos masacren”, señaló en mayo de 2006, en Madrid, Aminattou Haidar cuando recibió el V Premio Juan María Bandrés de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. Tres años después, la represión marroquí prosigue en los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Y casi un cuarto de millón de refugiados continúa resistiendo ejemplarmente en la Hamada, aguardando una solución justa, acorde con la legalidad internacional, que permita el retorno a su territorio originario.

Aminattou conoce muy bien todo esto. Fue detenida por primera vez en 1987, cuando tenía 20 años, por participar en una manifestación contra la ocupación cuando una comisión de la ONU visitaba el Sáhara Occidental. Desaparecida y torturada durante casi cuatro años (tiempo en el que permaneció con los ojos vendados, atada de pies y manos, en condiciones infrahumanas de alimentación e higiene), y a pesar de sufrir posteriormente otras detenciones y vejaciones por parte de las autoridades marroquíes, no ha cesado de luchar por el derecho a la autodeterminación de su pueblo.

En mayo de 2005, participó en las manifestaciones pacíficas para denunciar el agravamiento de la represión, fue apaleada y torturada por la policía y conducida a prisión. El 13 de diciembre de aquel año un tribunal marroquí la condenó a siete meses de presidio y a trece compañeros a penas de hasta tres años en unos procesos irregulares según los observadores internacionales, entre ellos una comisión del Consejo General de la Abogacía Española.

En aquellos días, desde la Cárcel Negra de El Aaiún (construida por el colonialismo español) dijo al mundo: “Es un milagro que siga con vida, porque soy una mujer agotada físicamente por tantos años de desaparición y encarcelamiento, tanta tortura y tantas vejaciones. Pero aquí estoy y seguiré luchando con todas mis fuerzas, sabiendo que estáis allí luchando por nosotros. Estoy tan segura de vosotros como lo estoy del mar que me espera a 25 kilómetros, tan segura como lo estoy de que esos niños saharauis refugiados en Argelia volverán a su tierra liberada. Estoy tan segura de vosotros como lo estoy de la mirada cariñosa de mis dos hijos, Mohamed y Hayat, a quienes añoro tanto…”.

Hoy, en el aeropuerto de Lanzarote, Aminattou Haidar exige con su huelga de hambre desde el 14 de noviembre su derecho a regresar al Sáhara Occidental para reencontrarse con sus hijos y seguir la lucha junto con su pueblo, un pueblo abrazado por la solidaridad de miles de ciudadanos de España –que cada verano acogen a sus hijos y que estos días se movilizan en su apoyo–, pero también un pueblo maltratado por nuestro Gobierno, que contemporiza con el régimen represor de Rabat e ignora el papel que la legalidad internacional le impone: defender el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Inés Miranda es Abogada de Aminattou Haidar

Javier Galparsoro es presidente de la Comisión Española de Ayuda al Redugiado (CEAR)-Euskadi

Mauricio Valiente escoordinador del servicio jurídico de CEAR

Anuncis

Concentració 31 Octubre al carrer de la PAU, València.

Concentració promoguda per la ASOCIACIÓ D’ INMIGRANTS SAHARAUIS, per la detenció de 7 activistes de drets humans saharauis a Casablanca.

El mundo:

200 personas piden la libertad de siete presos políticos saharauis Decenas de personas han concentrado frente al consulado de Marruecos en Valencia para exigir su liberación.

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I per contra….el ABC

Després que haja corregut com la pólvora la noticia de que TVE anava a retrasmetre un especial per el 30 aniversari dels primers xiquets arribat amb el programa “Vacances en Pau”, podem llegir aquesta noticia a el ABC que desconcerta per totalemt el contrari. La veritat és que la noticia és del 4 d’agost però creem inteeressant remarcar-la perque és reflexe del problema real al que s’enfrontem, l’ambigüitat i el doble joc. Per una banda, tenim, que a nivell general comença a existir certa consciència, a l’estat, de les necessitats urgents del poble saharauí però per altra banda tenim la posició real del nostre govern amb el Marroc. Un tira i arronsa que veurem com queda.  Bé, us deixe amb la noticia i entrevista a Mohamed Abdelaziz:

Mohamed Abdelaziz: «El Gobierno español sólo ha logrado complicar las aspiraciones saharauis»

En su tratado de libre comercio con Marruecos, Estados Unidos excluyó expresamente el territorio del Sahara, porque su ocupación no está reconocida por el derecho internacional. El líder del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, se ha reunido esta semana en Bruselas con la comisaria Benita Ferrero-Waldner para pedirle que la UE «actúe de modo similar» durante sus negociaciones en torno a un estatuto avanzado con Marruecos.

-¿Qué le sugiere lo que ha sucedido con Kosovo?

-Aquellos que defendieron la independencia de Kosovo deben defender la independencia del Sahara, como sucedió con Timor Oriental o con Kuwait, o si no habrá que pensar que en el derecho internacional se actúa con un doble rasero.

-¿Tienen esperanzas de que la llegada de un nuevo presidente norteamericano cambie el panorama del conflicto?

-Tenemos la impresión de que durante la presidencia de Obama se reconocerá por fin la independencia del Sahara y se aprobará su ingreso en las Naciones Unidas. Lo digo por varias razones. La primera porque la Administración del nuevo presidente se destacará en el respeto del derecho internacional y en este caso concreto del derecho de autodeterminación reconocido por la ONU. También por el gran interés de Obama en el respeto de los derechos humanos, África y las instituciones continentales, como la Unión Africana o el Parlamento Africano donde estamos representados.

¿Ha servido de algo el cambio de rumbo emprendido por el gobierno socialista español?

-Desgraciadamente, la posición de España en vez de hacer avanzar las cosas las ha complicado. Esta ambigüedad que lleva a querer estar a la vez con Dios y con el diablo no ha ayudado a que se avance, ni en el seno de la ONU, ni en el respeto a los derechos humanos, ni en la posición europea ni siquiera para el refuerzo de la unión del Magreb.Lamentablemente, Marruecos utiliza a la posición española para apuntalar su intransigencia, para alargar el conflicto. El armamento tan valioso que Marruecos ha recibido de España ¿para qué cree que va a ser utilizado?

-En cuanto a las negociaciones con Marruecos, ¿cree que hay posibilidades de que tengan éxito?

En abril, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó las negociaciones directas y dio un plazo hasta abril del año que viene. Pero Marruecos ni siquiera ha respondido a la propuesta de nombrar al enviado especial que propone el secretario general de la ONU. En noviembre en Nueva York, el secretario general nos confirmó su apoyo al proceso de negociaciones, pero ahora nosotros pensamos que para salvarlo, como la última oportunidad de evitar una vuelta hacia la guerra, hay que ejercer presión sobre Marruecos.

-Había muchas esperanzas sobre el papel de Mohamed VI….

-Ha habido un retroceso  escandaloso después de la muerte de Hassan II. Marruecos ha rechazado el plan de 1981, el acuerdo de Houston y el referéndum. Todo ello ha sucedido después de la muerte de Hassan II.

E. SERBETO | CORRESPONSAL EN BRUSELAS

TVE emetrà un reportatge sobre “Vacances en Pau”

Pareix ser que el tema Saharaui està calant d’alguna manera en la nostra quotidianeitat? esperem que no siga un mirall, esperem també que, a poc a poc, vaja prenent-se consicència d’aquest gran problema que atraversa la població Saharauí. Us deixe amb una noticia que ens ha arribat i creem interessant:

TVE hará un recorrido por los 30 años de existencia del programa “Vacaciones en Paz” Televisión Española recordará la primera vez que los niños y niñas saharauis pasaron unas vacaciones en paz en nuestro país, efemérides que celebra este año su treinta aniversario, con el testimonio de los protagonistas de aquel primer viaje y una mirada comparativa al presente y futuro.

En 2009 se cumplen 30 años de la llegada a España del primer grupo de niños y niñas saharauis en un programa vacacional. Fue gracias a un compromiso del PCE y el Frente Polisario, que surgió con el objetivo de apartar a estos pequeños y pequeñas del sofocante calor del desierto y del sufrimiento de la guerra. Era el verano de 1979. Una treintena de aquellos niños y niñas estuvieron unos días en las playas de Andalucía. Pasaron por Málaga, Granada y Sevilla antes de retornar a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en vuelo desde Madrid. De aquella iniciativa, respaldada por diversos ayuntamientos, diputaciones y sindicatos… nacería en la década de los años 80 del pasado siglo el programa “Vacaciones en Paz”, iniciativa que continuaría con apoyo institucional y de la sociedad civil. Posteriormente las ONGDs de ayuda al Pueblo Saharaui, amplio movimiento solidario extendido por todo el Estado, han desplegado estos programas vacacionales en acogimiento en familias, con la estancia de más de 9.000 niños y niñas saharauis cada verano en España.

Está previsto que el reportaje se emita el 27 de septiembre en los Telediarios de la 1, primera y segunda Edición.

El discurs de Gervasio Sánchez en el moment que rebia el premi Ortega y Gasset de Fotografia.

 

Sofia y Alia. Foto de Gervasio SánchezAhir per la nit ens va arribar un missatge que creem que es interessant es publique i es faça disfussió. Gervasió Sánchez havia rebut el Premi Ortega y Gasset de Fotografia 2008 el passat 7 de maig. El treball premiat en qüestió era Vidas minadas i concretament la foto Sofia y Alia. La col·lecció reflecteix les conseqüències de l’ús de les mines antipersona. El discurs i denuncia que va fer davant d’alguns representants notòris del món polític, la vicepresidenta de govern, ministres, gent del PSOE i del PP, mereix que es mencione. Estem acostumats al politacament correcte, i tots els governs han fet cas omís de tots aquest assumptes, desviant el tema, el Sahara és un altre exemple.
Us deixe un fragment per que l’assaboriu:

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo….

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar. No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad. Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas. Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas. Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos. Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.

Article de J. Manuel Taboada al diari Público

Hui, 4 de febrer, hem trobat aquest article de JOSÉ MANUEL TABOADA VALDÉS, Presidente de la Coordinadora Estatal de Solidaridad con el Sáhara,  al diari Público: 

“El 27 de febrero de 1976, el mismo día en que el último soldado español abandonaba el Sáhara Occidental, el Frente Polisario, representante único y legítimo de la población del Sáhara Occidental para la ONU, proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

33 años después, más de 80 países reconocen a la RASD. Además, esta es miembro fundador de la Unión Africana (UA), lo que no ha impedido que aproximadamente un 75% de su territorio permanezca ilegal y militarmente ocupado por Marruecos.

33 años después de la escapada de España del territorio, cabe preguntarse por las razones y/o intereses que perpetúan un conflicto sobre el que la Corte Internacional de Justicia, órgano judicial principal de las Naciones Unidas, en su dictamen sobre el Sáhara Occidental consideró aplicable la Resolución 1514 de la Asamblea General y, en particular, el principio de autodeterminación mediante la expresión libre y auténtica de la voluntad del pueblo saharaui.
El Estado español continúa siendo responsable legal y político de esta tragedia. Sin embargo, los distintos gobiernos españoles, lejos de cumplir con sus obligaciones internacionales con la población de su ex colonia culminando el último proceso de descolonización pendiente del continente africano, han sacrificado siempre a la parte más débil, el pueblo saharaui. En su juego del gato y el ratón con la dictadura marroquí han ejercido, dicho sea de paso, casi siempre el papel de ratón complaciente frente a un tirano feudal que se ríe descarnadamente de la legalidad internacional.

El Estado español puede y debe, al igual que hizo retirando sus tropas durante la ocupación de Irak, posicionarse del lado de la legalidad internacional. Debe para ello abandonar falsas posturas de neutralidad activa –rechazando propuestas que pretenden imponer el hecho colonial marroquí, además de contener aspectos abiertamente contrarios a la legalidad internacional como la premisa de que el Sáhara Occidental forma parte de Marruecos– y persuadir a su amigo marroquí de la obligación moral y política de garantizar el efectivo y genuino derecho de autodeterminación en el Sáhara Occidental a través de la celebración del ansiado referéndum.

Recuperar parte de nuestra memoria histórica, recordando más de un siglo de colonización en el que consideramos a los saharauis como españoles, nos implica, en primer lugar, en la búsqueda de una solución justa y pacífica que respete el derecho a la autodeterminación, como ha ocurrido con todos los pueblos africanos después de la larga noche colonial. Mantener una postura de “ambigüedad retórica” estimula a Marruecos para seguir en su posición intransigente, no aceptando la aplicación de las resoluciones de la ONU y poniendo condiciones previas en próximas negociaciones. Si algo demuestran los más de 30 años que perdura el conflicto es que este no se cerrará mientras el pueblo saharaui no decida libremente su futuro.

¿Y la ONU? Las Naciones Unidas dejaron clara desde hace largo tiempo la ausencia de cualquier título de soberanía de Marruecos sobre los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Más de 50 resoluciones han abordado el tema y todas ellas, una tras otra, han pasado al olvido por la cerrazón del reino alauí, ocupante ilegal de unos territorios a los que ha convertido en una especie de Guantánamo gigante a escasos 100 km de Europa (torturas, desapariciones, juicios sumarísimos y un largo etcétera, tal y como atestiguan las denuncias de organizaciones internacionales como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, o el propio informe del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH) que se hizo en 2006 sobre la situación de los derechos humanos y que aún hoy sigue pendiente de publicación).
La ONU se ha mostrado incapaz de obligar a Marruecos a que cumpla los acuerdos firmados pese a que han pasado más de 18 años desde que, bajo los auspicios de la propia ONU y la UA, firmara con el Frente Polisario el Plan de Arreglo para el Sáhara Occidental, que establecía la celebración de un referéndum libre con el objetivo de que el pueblo saharaui decidiera su futuro. En lugar de ello, el Consejo de Seguridad ha permitido que Marruecos obstaculice de forma reiterada tanto el citado Plan de Arreglo de 1991 como los posteriores acuerdos de Houston de 1997 firmados entre las partes.
Junto a esa incapacidad para hacer valer los acuerdos internacionales, la ONU está siendo testigo mudo, a través de los cascos azules desplegados bajo la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental), de las constantes violaciones de los derechos más elementales padecidas por el pueblo saharaui bajo la ocupación marroquí. La semana pasada, el representante del Frente Polisario ante la ONU solicitaba la ampliación del mandato de la MINURSO, con el fin de proteger los derechos humanos de la población saharaui.

El mes pasado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, estimaba “en breve el lanzamiento de nuevas negociaciones” entre Marruecos y el Frente Polisario, al tiempo que destacaba la figura de su nuevo enviado personal, el diplomático norteamericano Christopher Ross, de gira la semana pasada por la región para preparar un próximo encuentro entre las partes. Nueva ronda de conversaciones que comenzarán, al igual que las anteriores, con una de las partes, el reino alauí, aferrado a su postura de no considerar la autodeterminación, reconocida en los propios documentos de quien media en las negociaciones, es decir, la propia ONU.
Hoy, nadie discute ya que el derecho internacional está abiertamente del lado del pueblo saharaui, un pueblo que renunció a su legítima lucha armada confiando en las promesas de las Naciones Unidas.
¿No son acaso posibles la decencia y el respeto a la legalidad en la política internacional? Confiamos en que sí. Ambos, la ONU y el Estado español, pueden demostrarlo. Se lo debemos a la Justicia pero, sobre todo, a nuestra propia dignidad.

José Manuel Taboada Valdés es Presidente de la Coordinadora Estatal de Solidaridad con el Sáhara”

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